La Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es uno de los lugares más
importantes para la introducción de nuevas terapias y avances en
técnicas de monitorización y control.
Además, la integración progresiva de las tecnologías
de la información permite la colección en unidades centralizadas
de datos procedentes de distintos sistemas. Esta información integrada
completa el diagnóstico y facilita el control y tratamiento de
los pacientes. Este nivel máximo de atención se alcanza
con la adecuada conjunción de medios humanos y materiales.
Dado el carácter de la UCI, su equipamiento debe incluir todo tipo
de aparatos y sistemas, desde el más simple hasta el más
complejo. La UCI se convierte en una especie de hospital en miniatura,
en el que se pueden encontrar desde mascarillas de oxígeno hasta
equipos de ventilación mecánica muy sofisticados, y desde
jeringuillas hasta sistemas de monitorización de todo tipo.
La proliferación de aparatos en el entorno de cada cama debe conjugarse
con la necesidad de acceso fácil al paciente; por ello se introducen
también sistemas de raíles que permiten la utilización
de las paredes para situar todos los elementos que deben estar preparados
alrededor del paciente.
Los profesionales que trabajan en la UCI -tanto el personal
médico como el de enfermería- están altamente cualificados
y deben conocer en profundidad multitud de equipos, sistemas y productos
que utilizan cotidianamente para el seguimiento y tratamiento de sus pacientes.
Al mismo tiempo, deben saber desenvolverse bajo presión en un
entorno generalmente muy escaso en cuanto a tiempo y a espacio libre.Consciente
de todo ello, Carburos Médica proporciona a las UCI una amplia
gama de productos y servicios, tales como gases medicinales (tanto en
botella como canalizados desde la central de gases), equipos y desechables.
La UCI es un departamento multidisciplinar
del hospital, donde se proporciona al paciente el máximo nivel
de atención médica. Son ingresados en la UCI aquellos pacientes
graves (con patología médica o quirúrgica), procedentes
del propio hospital o de otros centros a los que el hospital sirve de
referencia. Estos pacientes requieren una atención y una supervisión
continua.
En algunos hospitales existen también UCI especializadas en determinados
pacientes, patologías y tratamientos. Por ejemplo: neonatos (o
infantiles), coronarias, quemados o trasplantes.