Las gafas de protección ocular protegen la mucosa conjuntival cuando
existe riesgo de contagio en cualquier área del hospital (sida,
hepatitis...) y previenen las lesiones oculares frente a agentes químicos
irritantes o proyección de partículas sólidas (servicio
de esterilización, laboratorio de citostáticos, cirugía
traumatológica...). Fabricadas con montura vinílica transparente,
permiten una perfecta visibilidad, evitan la sequedad de las mucosas y
son compatibles con el uso de gafas graduadas.